Con las Olimpíadas de Beijing 2008 a la vuelta de la esquina, ya se empiezan a completar las grandes obras emblemáticas como nos reportaban anteriormente. Pero no todo es Olimpiadas. Hace poco se completo la construcción de una gigantesca obra, digna de la República Popular China: el Gran Teatro Nacional de Beijing, obra del arquitecto parisino Paul Andreu.
El nombre no es alarde: con una superficie de 200,000m2, el Gran Teatro Nacional tiene una capacidad para 6,500 asientos. También es relevante su ubicación. En el plano que viene a continuación pueden ver donde se emplaza, tras la Asamblea Nacional junto a la plaza de Tiananmen y la Ciudad Prohibida. Más emblemática, imposible.
El edificio es un domo de titanio y vidrio de 212m de largo, 143 de ancho y 46 de alto, rodeado por una laguna artificial y se ingresa a través de un túnel que la atraviesa. Una vez dentro del domo, existen tres grandes recintos. La Ópera, con una capacidad de 2,416 asientos destinado a la ópera, ballet y danza. Le sigue un salón de conciertos con capacidad para 2,017 asientos y un teatro para 1,040 asientos.
