
El concurso tiene como objetivo seleccionar, entre múltiples propuestas presentadas por arquitectos colombianos e internacionales, el proyecto que mejor integre el río a la ciudad metropolitana, favoreciendo la creación de espacio público mediante la reorganización de la infraestructura vial que ocupa las márgenes del mismo.
El área de intervención está definida en función del espacio de propiedad pública disponible a lo largo de los ejes viales y del retiro hídrico determinado para ambas márgenes. La faja propuesta incluye entonces los retiros hídricos de 60 metros a cada costado, con ampliaciones en algunos sectores que integran zonas verdes residuales de los intercambios viales, de las áreas urbanizadas o el empalme de los sistemas naturales próximos al río.
