
En las pasadas semanas nos hemos encontrado con 2 hechos que al menos cuestionan la obra de arquitectura cuando es entendida sólo como el producto de un autor y por ende un elemento exitoso capaz de potenciar o colocar a una ciudad en el plano.
El 72% de los habitantes de Isny, una pequeña ciudad alemana en la región bávara de Algovia, rechazó la realización de una torre, proyecto de Peter Zumthor, como manera de colocar a la ciudad en la escena mundial y convertirse en un centro de atracción turística. Frank Gehry señaló recientemente en el diario The Guardian, que se está realizando un ataque en contra de él y sus proyectos que buscan salir del común y de lo insípido.
