
Con el extremadamente bajo presupuesto de $6000 dólares la remodelación del departamento del diseñador de moda Carlos Ortega se realizó en un periodo de tan solo 6 semanas y con el cliente habitando el lugar.
La intervención buscaba lograr una clara división entre las áreas públicas y privadas. Las áreas públicas sirven como sala para el departamento y como sala de exhibición para la marca del cliente. Por su parte las áreas privadas necesitaban especial énfasis en las áreas de almacenaje y aseo personal donde el cliente puede almacenar su colección de ropa junto con sus propias creaciones y que también puede ser usada como vestidor por sus clientes. Estas áreas están separadas por un muro torcido de paneles que cruzan de la cocina a la pieza en un eje diagonal. Un doblez en la base de este muro amplia el espacio del dormitorio, generando suficiente espacio para un escritorio y al mismo tiempo mantiene la sensación de espaciosidad en el exterior.




















