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Arquitectos: Barbalaco Arquitectos
- Área: 370 m²
- Año: 2024





Al recorrer el frente marítimo de Barcelona, el litoral da la impresión de haber estado allí desde siempre: arena, palmeras, un largo paseo, restaurantes, tiendas y hoteles modernos; sin embargo, la realidad es que no siempre ha sido así. Hasta la década de 1980, la fachada marítima de Barcelona era una barrera activa de vías ferroviarias, fábricas y viviendas informales, y las aguas residuales desembocaban directamente en el Mediterráneo. A partir de 1987, Barcelona comenzó a crear de manera continua grandes paseos y corredores entre la ciudad y el mar, configurando un entorno que hoy en día muchos podrían interpretar como un espacio previamente vacío, pero que en realidad es el resultado de décadas de infraestructura y complejidad social, junto con un esfuerzo municipal por transformar el territorio de la ciudad y su relación con el agua. Analizar esta transformación plantea tres preguntas que estructuran este artículo: ¿quién fue desplazado para abrir el frente marítimo, quién lo gobierna hoy y quién lo mantiene en pie?

El sector de la edificación y la construcción representa alrededor del 39% de las emisiones globales de CO₂ y casi el 50% de la extracción mundial de materiales. Las emisiones de carbono operativo, asociadas a la energía consumida para el funcionamiento de los edificios, también aumentaron un 1% hasta alcanzar los 9,900 millones de toneladas de CO₂ en 2024, aun cuando la intensidad de uso de energía (EUI) en las edificaciones ha mejorado. Estas cifras revelan brechas persistentes en la forma en que se diseñan, construyen y rehabilitan los edificios. Un área clave para cerrar estas brechas es el aislamiento de la envolvente, un elemento que sigue siendo fundamental para controlar la demanda energética, mejorar la resiliencia térmica y reducir las emisiones de carbono.

El Premio RIBA Stirling 2026 ha sido otorgado a Lion Green Road, un desarrollo de vivienda en Coulsdon, al sur de Londres, diseñado por Mary Duggan Architects junto con RUFFARCHITECTS para el Municipio de Croydon. El proyecto, que consta de 157 viviendas distribuidas en cinco bloques residenciales, combina propiedades privadas y viviendas de alquiler social en un antiguo estacionamiento. Presentado anualmente por el Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA), el Premio Stirling reconoce a un edificio que se considera que realiza una contribución significativa a la evolución de la arquitectura y el entorno construido. El proyecto ganador de 2026 se anunció en una ceremonia en Old Billingsgate, Londres, el 15 de octubre, marcando el trigésimo aniversario del premio.


El World Monuments Fund (WMF), una organización independiente sin fines de lucro dedicada a la preservación de la arquitectura histórica y el patrimonio cultural desde 1965, recibe postulaciones a través del World Monuments Watch, su programa insignia de promoción y conservación. Cada dos años, el programa selecciona 25 sitios a partir de las nominaciones recibidas de personas y organizaciones comunitarias de todo el mundo. Las nominaciones para el World Monuments Watch 2027 cerraron el 20 de marzo de 2026, con un total de 372 propuestas públicas de 84 países y territorios. Antes de anunciar los sitios seleccionados a principios de 2027, el WMF presenta un análisis de las postulaciones. Los datos globales muestran tres causas principales de peligro para el patrimonio a nivel mundial: la austeridad gubernamental, el impacto climático cada vez más intenso y la falta de acceso a habilidades y conocimientos especializados. En una época en que las prioridades políticas suelen alejarse de la historia, el llamado es a reconocer los sitios patrimoniales como un espacio de oportunidad compartida en lugar de una carga.

¿Qué hace un/a arquitecto/a? Esta pregunta ancestral revela la dicotomía perenne entre dos aspectos de la edificación: cómo construir y por qué construir. A pesar de sus orígenes antiguos y de que su nombre deriva del griego antiguo, la profesión se ha transformado a lo largo de los siglos. Su forma actual, que suele remontarse al Renacimiento italiano, distingue entre el acto físico de construir y la toma de decisiones intelectuales y estéticas que lo sustentan. Sin embargo, es posible que nos encontremos en medio de otra transformación incipiente. El encargo de obras de arquitectura históricamente se ha mantenido al margen de la práctica profesional, pero, como se observa en el trabajo de MASS y en proyectos como el Centro de Innovación Moving Windmills, esta distinción empieza a desvanecerse.




