
-
Arquitectos: ALMA de Arquitectos
- Área: 550 m²
- Año: 2026
-
Proveedores: Canteras barba , fensterwelt


Cada año, el Día de la Tierra, celebrado el 22 de abril, nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre el estado de nuestro planeta y nuestro impacto en él. Al generar alrededor del 37% de las emisiones globales de carbono, la industria de la construcción tiene un papel importante y, a menudo, perjudicial, lo que impone una responsabilidad cada vez más urgente a los/las arquitectos/as y constructores/as para diseñar estrategias que reduzcan esta cifra. No obstante, el entorno construido representa el hábitat de la mayor parte de la humanidad, por lo que tiene el potencial de proteger y albergar a las personas de los riesgos que plantea el cambio climático. A continuación, presentamos una selección de artículos que analizan las estrategias disponibles a escala urbana y arquitectónica para mitigar los efectos del cambio climático y minimizar el impacto del sector sobre este.

En los últimos años, la integración de la neurociencia y la arquitectura ha revolucionado nuestra comprensión de cómo los entornos construidos influyen en el bienestar, el comportamiento y la cognición humana. Este campo interdisciplinario, conocido como neuroarquitectura, explora las conexiones entre el diseño espacial, la función cerebral y la psicología, ofreciendo pautas para crear entornos que promuevan la salud, la creatividad y la resiliencia emocional.

Si bien no dependen enteramente la una de la otra, la relación entre la arquitectura y el bienestar mental es un tema de suma importancia, ya que los/las diseñadores/as y arquitectos/as pueden contribuir a crear entornos más agradables para todas las personas. Desde estrategias para mejorar la salud mental en espacios de trabajo compartidos hasta las formas en que la arquitectura puede contribuir a prevenir el deterioro cognitivo, comprender el impacto potencial de las neurociencias ambientales y su aplicación en la arquitectura constituye una competencia esencial para nuestra profesión.

Cada año, el equipo curatorial de ArchDaily revisa los proyectos que más resonaron entre nuestros lectores, identificando las tendencias arquitectónicas y los enfoques de diseño que captaron mayor atención a lo largo del año. A través de nuestros sitios locales —ArchDaily Brasil y ArchDaily en Español—, la arquitectura residencial se mantiene como la categoría más popular, con proyectos construidos en América Latina que destacan año tras año.
La selección de este año de las Mejores Casas de América Latina reúne tanto proyectos de renovación como obras nuevas, abarcando reinterpretaciones de técnicas constructivas locales y respuestas arquitectónicas innovadoras. Las obras se sitúan en una amplia variedad de contextos, que van desde entornos urbanos densos hasta paisajes rurales y costeros.

Al finalizar el año, llega el momento de que el equipo de curadores y curadoras de ArchDaily reflexione sobre los proyectos con mejor desempeño del 2025 y considere qué fue lo que más interesó a los lectores y lectoras. A través de este diverso panorama, evaluamos las similitudes y diferencias intercontinentales en las tendencias y el desarrollo de la construcción. Este año nos trajo muchos grandes espacios culturales y públicos de Lina Ghotmeh, BIG, Zaha Hadid Architects, DnA y Serie Architects, quienes protagonizaron eventos como la Expo Osaka y la Bienal de Venecia, así como una sorprendente cantidad de museos y obras públicas o paisajísticas en China y el resto del continente asiático. Sin embargo, si bien estos fueron proyectos muy solicitados, las obras más destacadas siguieron siendo, como era de esperar, proyectos residenciales.
Más específicamente, las casas más vistas en el sitio web global de ArchDaily fueron casas de concreto con considerables aportes de vegetación y un enfoque paisajístico. Proponen diseños que resaltan los vacíos y las dobles alturas, así como patios interiores o grandes aberturas al exterior. Si bien algunas referencias sugerían elementos tradicionales o vernáculos, los resurgimientos modernos seguían predominando. Las tendencias en materiales son mucho más sobrias, con una recurrencia del uso del concreto en bruto, mientras que la madera y la piedra fueron elementos de acento comunes. Aun así, lo más interesante de las obras de este año es el esfuerzo de los arquitectos y arquitectas por situar y enmarcar los proyectos en su entorno, prestando especial atención al paisaje y a su integración con la naturaleza.




