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Arquitectos: Warren Techentin Architecture
- Área: 17755 ft²
- Año: 2020


En ArchDaily, nuestro trabajo se nutre de historias. A través de la práctica y los proyectos, de artículos editoriales y noticias, escribimos para compartir cómo la arquitectura y el diseño transforman tanto la manera en que vivimos como el porqué de ello. Asimismo, asumimos la responsabilidad de elegir qué historias se cuentan y cuáles se dejan de lado. La siguiente es una reflexión sobre el diseño en Los Ángeles, una ciudad hermosa, inmensa, dispersa y diversa a la que he considerado mi hogar durante muchos años.

Este artículo se publicó originalmente en Common Edge.
Cuando Brenda Mendoza le contó a un reportero de NPR sobre su trayecto al trabajo, se convirtió en el rostro de la actual crisis de vivienda en Los Ángeles. Mendoza, encargada de uniformes en un hotel Marriott, vivía con su familia en un departamento en Koreatown —el barrio donde creció—, a 10 minutos de su empleo. Cuando el propietario aumentó la renta, se mudó a un lugar menos costoso en Downey. Al poco tiempo, ese alquiler también se volvió inalcanzable, lo que la obligó a trasladarse a Apple Valley. Ahora se levanta a las 3:30 a.m. para conducir 160 kilómetros (100 millas) hacia su trabajo, dejando a su esposo y a su hijo en sus respectivos empleos en el camino. No se mudó a Apple Valley para invertir en una casa que pudiera amar; simplemente encontró un alquiler igual de inestable, pero un poco más asequible, a horas de distancia de su centro de trabajo.


El Instituto Australiano de Arquitectos otorgó la Medalla de Oro 2019 a Hank Koning y Julie Eizenberg, del estudio Koning Eizenberg Architecture, profesionales de la arquitectura de origen australiano radicados en Santa Mónica. Como el máximo galardón de la institución, la Medalla de Oro fue concedida en reconocimiento al compromiso de la firma con la vivienda de bajo costo, la educación y los proyectos cívicos, así como por su incansable labor para mejorar las condiciones de vida de las comunidades vulnerables.




A medida que la arquitectura ha evolucionado para incorporar envolventes avanzadas, sistemas estructurales innovadores y programas híbridos, se han trazado nuevos límites. Las prácticas sostenibles y las estrategias pasivas han llevado a los/las arquitectos/as a reimaginar la piel de los edificios y la relación entre el interior y el exterior. Si bien las distintas tipologías se diseñan con diversos niveles de permeabilidad, las bibliotecas exigen una rigurosa atención a las fachadas performativas y a los programas protegidos. Esto resulta especialmente evidente cuando las bibliotecas se emplazan en paisajes en transformación radical.



Lejos de ser una tipología arquitectónica tan compleja como sugiere su nombre, un "claristorio" es un acrónimo simple —aunque léxicamente impreciso— de clear (claro) y story (piso o nivel). Este término designa una sección de la pared que contiene ventanas o aberturas por encima de la altura de los ojos. A menudo se asume que la palabra tiene un contexto religioso; después de todo, los claristorios aparecieron históricamente en los niveles superiores de las iglesias romanas, los templos hebreos y la arquitectura paleocristiana. Además, las referencias más antiguas que tenemos de este elemento provienen de textos sagrados.
Hoy en día, las estructuras religiosas suelen caracterizarse por la luz que permiten filtrar sus ventanas altas, tanto de manera figurativa como literal, proveniente de una fuente superior. En la Capilla CES en Taiwán, por ejemplo, "la luz se difunde a través del claristorio de vidrio e ilumina el ábside a lo largo del día", explica la oficina JJP Architects & Planners sobre un concepto de diseño interior impulsado por la iluminación natural; "la capilla se llena de un aura espiritual, con una cruz luminosa proyectada en lo profundo del espacio".


La Harvard Graduate School of Design ha anunciado el nombramiento de Mark Lee como director del Departamento de Arquitectura de la universidad. Lee, quien se desempeña como docente en la Harvard GSD desde 2013, es también socio director y fundador de Johnston Marklee Architects. Sucederá en el cargo a K. Michael Hays, quien dicta clases en la Harvard GSD desde 1998.
Anteriormente, Lee ocupó la cátedra Frank Gehry en la Facultad de Arquitectura, Paisaje y Diseño Daniels de la Universidad de Toronto, además de desempeñarse como profesor invitado Cullinan en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Rice. También ha sido crítico de diseño en la Harvard GSD desde 2013, institución donde obtuvo una maestría en arquitectura en 1995.

La fachada de un edificio a menudo sirve como reflejo tanto del tejido urbano en el que se encuentra como de lo que hay detrás de él. Más allá de la estética, las fachadas tienen un importante significado funcional, cultural y sostenible, especialmente en relación con el diseño de interiores. Aunque la fachada influye en la luz natural, las vistas y la organización espacial, los arquitectos y arquitectas han dado prioridad a la relación entre la envolvente del edificio y la calidad del interior, teniendo en cuenta los cambios culturales, económicos y ambientales actuales que influyen en la forma en que las personas diseñan su espacio de vida. Entonces, para responder a estas necesidades y hábitos en constante cambio, junto con el enfoque en el bienestar general, los arquitectos/as compensan la fachada y el techo (y, en algunos casos particulares, los pisos) para crear interiores dentro de interiores; envolventes secundarias que protegen el espacio interior del ambiente exterior.


Si bien hoy las empresas piensan en el retorno a las oficinas y la nueva cultura de trabajo post-pandémica tras experimentar el home office a escala global, es importante reflexionar sobre los pros y los contras de cada modelo. Por un lado, los lugares de trabajo pueden proporcionar un ambiente más estructurado y colaborativo como también pueden ayudar a mejorar la comunicación y la cultura de la empresa. Por otro lado, el trabajo a distancia permite una mayor flexibilidad y en muchos casos una mayor eficiencia debido a un entorno con menos distracciones.
De una forma u otra, la distribución funcional cumple un rol fundamental en el diseño contemporáneo de oficinas y lugares para el trabajo. En este sentido, el estudio de la planta de arquitectura es una interesante forma de aproximación; no solo permite abordar una adecuada logística y circulación, sino encontrar variaciones e innovaciones eficientes que posibilitan mejores espacios adaptados a las necesidades actuales.