A medida que continúa el recorrido por las ciudades de la Copa Mundial de la FIFA 2026, nos trasladamos a la que actualmente es la ciudad más habitable de Norteamérica: Vancouver. Apodada "la ciudad de cristal" por el artista Douglas Coupland —quien hacía referencia a la dominante estética de acero y vidrio del centro de la ciudad—, la urbe cuenta en realidad con una arquitectura diversa, que va desde edificios de estilo eduardiano del siglo XX hasta singulares obras modernas del siglo XXI.
Vancouver es conocida por su excelente calidad de vida y su acceso a la naturaleza. Si bien esto tiene un precio, la ciudad ofrece servicios de alta calidad y amplios espacios públicos y recreativos, algo que se refleja claramente en su arquitectura. Destacan diversos edificios de oficinas e institucionales reconvertidos que han cobrado una segunda vida como espacios públicos y de hospitalidad.
Kiribati tiene una población de alrededor de 110.000 personas y su economía se centra en la pesca y la agricultura. Compuesto por 33 islas en el Pacífico Central, su punto más alto se encuentra a solo 81 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte potencialmente en el primer país que podría desaparecer por completo debido al calentamiento global y la consecuente subida del nivel del mar. La crisis climática ha sido un tema muy debatido en los últimos años y términos como huella de carbono, efecto invernadero, aerosoles atmosféricos y muchos otros, ya son elementos básicos en nuestro vocabulario. Otro término ampliamente utilizado es "cero neto", o emisión cero neto, que se utiliza como objetivo para los edificios en diferentes industrias y países. Básicamente, significa que el balance energético es cero.
Probablemente todos los que vivan en una gran ciudad deben haber soñado alguna vez con vivir completamente aislados, en una casa entre los árboles o en una playa desierta. Durante la pandemia y los interminables meses de cuarentena, muchos tuvieron la misma idea. Por muy romántico y seductor que pueda parecer, esto conlleva algunos desafíos prácticos importantes. Difícilmente renunciaríamos a las pequeñas comodidades a las que estamos tan acostumbrados, como abrir un grifo o cargar nuestro teléfono celular. Si la ubicación es remota, es posible que no tengamos acceso a electricidad, agua potable, gas, alcantarillado y recolección de residuos sólidos. Pero existen varias posibilidades para alcanzar una vida con comodidad y sin vecinos. ¿Cuáles son las principales soluciones y cómo puede un proyecto arquitectónico proporcionar una vida fuera de la red?