
Según información divulgada por el CAU/DF en 2022, más del 82% del territorio urbano brasileño se reproduce de manera informal y autoconstruida, un fenómeno pulsante y manifiesto en todo el país. Por “autoconstrucción” nos referimos a una arquitectura popular, que se expresa vivamente a través de personas que levantan, de manera libre, sus propias casas.
Si, por un lado, este escenario presenta una amplia cultura constructiva, con soluciones y tecnologías creativas y adaptaciones a los recursos y contextos locales, con valiosos saberes involucrados; por el otro, nos encontramos ante un alto nivel de precariedad habitacional, con ambientes insalubres y sin infraestructura básica, lo que expone a las personas que viven en estos contextos a innumerables situaciones de riesgo.

