
Un informe reciente del Ministerio de Agricultura de Nigeria prevé que al menos 31.5 millones de habitantes podrían enfrentar una crisis alimentaria y nutricional entre junio y agosto de este año. Estos alarmantes datos ponen de relieve la gravedad de una crisis alimentaria que se ha intensificado progresivamente en los últimos años. El elevado costo de las frutas y verduras, sumado a su decreciente oferta en los mercados locales, ya es evidente a medida que los alimentos de primera necesidad desaparecen de las mesas. Esta situación augura un futuro sombrío para Nigeria, en un contexto donde la mayoría de la población tiene dificultades para llegar a fin de mes, incluso en épocas de mayor bonanza.







