Los sistemas de inteligencia artificial buscan replicar o imitar la inteligencia humana al combinar conjuntos de datos con algoritmos de procesamiento iterativo para aprender de patrones y experiencias. Desde Siri, Alexa y otros asistentes inteligentes hasta los bots conversacionales y los filtros de correo no deseado, lo que alguna vez pareció una tecnología sacada de la ciencia ficción se ha vuelto omnipresente en nuestra vida cotidiana.
Durante las últimas dos décadas, nuevas ciudades planificadas han surgido a un ritmo y una escala pocas veces vistos en la historia moderna. Concentrados principalmente en Asia, Medio Oriente, África y América Latina, más de 150 de estos proyectos se encuentran actualmente en desarrollo. Para algunos, estas ciudades se promueven como vías rápidas hacia la modernización y como una forma de dar el salto de economías dependientes de los recursos o la agricultura a economías basadas en el conocimiento. Para otros, constituyen vitrinas estratégicas, diseñadas para atraer la atención mundial, el capital extranjero y el prestigio. Al empaquetar la urbanización misma como una oportunidad de inversión, estos proyectos prometen estimular el crecimiento y reposicionar a las naciones dentro de la economía global, todo ello mediante el acto de construir desde cero.
Según Forbes, "el movimiento de construcción de nuevas ciudades en el que nos encontramos actualmente es uno de los desarrollos sociales y económicos más desapercibidos y peor interpretados del mundo actual". No obstante, lo que a menudo escapa al análisis no es solo la arquitectura de estos proyectos, sino el modelo de gobernanza que impulsan.