
En condiciones normales, a la mayoría de las personas les gusta vivir en lugares con fácil acceso a sus actividades cotidianas. Es agradable poder llevar a pie a los hijos e hijas al jardín de infantes y resulta más fácil mantener una vida social cuando muchas de sus amistades viven en su misma calle. Cuando se acaba el jabón, uno agradece poder conseguir más en la tienda de la planta baja, en lugar de tener que conducir 20 minutos hasta el supermercado.
