
Quizás haya visto este anuncio en Facebook o en otras redes sociales: un taller repleto de maquetas de madera a contraluz, los bocetos fluidos del arquitecto Frank Gehry desplegándose ante sus ojos y cada uno de sus movimientos sincronizados de manera sutil con una orquesta de fondo; el arquitecto de 88 años incluso llega a dar un giro al compás de la música. La excelente producción del video, sumada a la carismática "actuación" del maestro, captó de inmediato la atención del público desde el lanzamiento del anuncio de MasterClass, acumulando más de 1.6 millones de reproducciones en YouTube. Incluso con personalidades de la talla del aclamado director de El lobo de Wall Street, Martin Scorsese, el productor canadiense de música electrónica Deadmau5, o el talentoso actor de Pulp Fiction, Samuel L. Jackson, impartiendo también sus propios cursos, Gehry —siendo el único arquitecto de la serie— logró posicionar el avance de su clase en el octavo lugar de reproducción de toda la plataforma. Aunque el video no revela el precio del curso, el nivel de producción del avance hace que la tarifa de 90 dólares parezca sumamente razonable.
Tras el lanzamiento del curso, diversos arquitectos y arquitectas, críticos e incluso curadores del sector publicaron reseñas profesionales sobre su contenido. Sin embargo, cabe preguntarse si los y las estudiantes de arquitectura —el público objetivo principal— realmente se beneficiaron de él. ¿Logra esta MasterClass, con su producción cinematográfica y el magnetismo de su celebridad, romper con la habitual monotonía de los cursos en línea?