
En abril de 2015, un sismo en Nepal cobró la vida de 8,790 personas y dejó a otras 22,300 heridas. Han pasado cuatro años desde aquel desastre.
Al ser una de las regiones con mayores carencias de Asia, Nepal aún no logra recuperarse de la catástrofe. La población local sigue buscando formas de reconstruir sus hogares, mientras que la niñez aún necesita escuelas seguras a las cuales regresar. En marzo de 2011, Japón también sufrió un gran terremoto conocido como el "Gran Terremoto del Este de Japón", en el cual muchas personas perdieron la vida y quienes sobrevivieron perdieron sus hogares.
Muchos de los habitantes de Fukushima vivieron en refugios temporales de madera. Tras ocho años de aquel suceso, las personas han dejado estos espacios para comenzar una nueva vida. En consecuencia, todas estas estructuras vacías están siendo desmanteladas y desechadas de manera paulatina.
