Para Gamboa, el modelo organizativo de Lacol es indisociable de su labor arquitectónica. Constituida como una cooperativa de trabajo, la oficina se estructuró deliberadamente en torno a la toma de decisiones colectiva, en lugar de las jerarquías de los despachos convencionales. Hoy en día, su actividad abarca desde el apoyo a cooperativas de vivienda y el diseño de edificios hasta la gestión de obras y la investigación de estrategias para la transición ambiental, lo que refleja una visión en la que la arquitectura opera en múltiples escalas, desde la política pública hasta el uso cotidiano.







