
Concéntrico regresó a Logroño para su 12.ª edición en junio y transformó la ciudad en un laboratorio de trabajo para la arquitectura. Desde su fundación en 2015, el festival ha construido una identidad basada en resistirse a la exhibición distante y controlada del diseño mediante la construcción de instalaciones a escala real en las calles, plazas y terrenos baldíos de la ciudad, involucrando a residentes y visitantes como parte de la vida cotidiana. El programa de este año reunió más de veinte intervenciones de arquitectos/as, diseñadores/as e investigadores/as provenientes de una gran variedad de geografías y metodologías, donde cada participante contribuyó a un experimento a escala urbana para reimaginar el espacio público.
El programa de Concéntrico organizó a sus participantes en torno a tres líneas curatoriales: Identidad y Ficción, Ecologías Urbanas y Agentes Efímeros. Identidad y Ficción aborda la ciudad como un espacio de narrativa y memoria, tratando a la arquitectura como un medio para recuperar historias arraigadas en el espacio urbano. Agentes Efímeros examina las estructuras temporales y los dispositivos móviles como herramientas para generar nuevas formas de encuentro social. Por su parte, Ecologías Urbanas se pregunta cómo responde la arquitectura a las condiciones materiales y climáticas que configuran las ciudades de hoy, incluyendo cuestiones de paisaje, recursos y estrés ambiental en los espacios públicos.


























