
El futuro de la planificación urbana y la arquitectura es prometedor si el mundo, de manera colectiva, mira más allá del concepto de la mera sostenibilidad y, en su lugar, adopta un enfoque positivo para la naturaleza. A medida que el crecimiento demográfico global impulsa una rápida urbanización —lo que exigirá a la humanidad construir el equivalente a una ciudad del tamaño de Madrid cada semana durante las próximas décadas—, el sector de la construcción se enfrenta a un desafío decisivo: cómo construir entornos urbanos duraderos, eficientes desde el punto de vista energético y resilientes, en armonía con los ecosistemas naturales.
Imagine una ciudad del futuro, llena de vegetación y biodiversidad, que ofrezca una alta calidad de vida al tiempo que coexiste con la naturaleza. La naturaleza absorbe la mitad de las emisiones de carbono del mundo y sirve como base de nuestras economías y medios de subsistencia. ¿Cómo puede, entonces, la industria impulsar la creación de ciudades de próxima generación que sean positivas para la naturaleza?
"Las ciudades con visión de futuro están siendo pioneras en soluciones transformadoras, habilitadas por sistemas integrales de construcción sostenible. Podemos apoyarlas a lo largo de toda la cadena de valor, llevando la naturaleza a las ciudades para ayudarlas a construir espacios con un impacto positivo en la naturaleza", afirma Antonio Carrillo Doblado, vicepresidente de Sostenibilidad en Holcim.



