
Muy común en museos y naves industriales debido a la escala de los objetos que deben albergar, la doble altura ofrece una serie de ventajas estéticas y funcionales. En el caso de los programas residenciales, no es diferente. En estos proyectos, suele asociarse a las áreas sociales o situarse cerca de las escaleras, conformando un ambiente que puede brindar diversos beneficios según su diseño, haciéndolo más espacioso, iluminado e impresionante por su altura diferenciada. Por ello, presentamos algunos ejemplos de cómo aprovechar al máximo la doble altura en el hogar.
La doble altura es un término arquitectónico que se refiere a la característica de una vivienda o edificio en la que la distancia entre el suelo y el techo de un ambiente es mayor —o incluso el doble— de la altura estándar de una habitación. Normalmente, la altura estándar en las casas es de unos 2,5 a 2,7 metros, pero en un espacio con doble altura, el techo puede alcanzar los 4,5 metros o más.




















