
Las leyes de uso del suelo y zonificación han cobrado gran relevancia en los últimos años, captando una atención pública significativa en todo Estados Unidos. Se está empezando a replantear la manera en que se planifican nuestras ciudades en busca de mejorar la calidad de vida, un impulso que a menudo se deriva de los códigos y políticas que dictan qué se puede construir y dónde. Una zonificación excesivamente restrictiva suele dificultar que las empresas de desarrollo inmobiliario construyan proyectos necesarios, como viviendas multifamiliares. Por el contrario, cuando la zonificación es demasiado laxa, se generan barrios poco peatonales y sin un sentido sólido de comunidad.






