
Durante el último año, he conversado con profesionales de la arquitectura y el diseño involucrados en la creación de entornos inmersivos. El hecho de que consideren natural asumir el liderazgo en la construcción de estos espacios nos recuerda el potencial de la disciplina para encabezar este rol.
Aunque parezca evidente, el metaespacio ha sido diseñado en gran parte por desarrolladores/as y diseñadores/as gráficos. Esto debería ser un llamado de atención para que los y las profesionales de la arquitectura se involucren, pues cuentan con capacidades idóneas para este fin.
Está por verse si el metaverso puede utilizarse como una narrativa para transformar el rol del arquitecto y la arquitecta, pero el año 2023 podría marcar el inicio de esta transición.





