
Si bien por un lado los baños presentan cierta rigidez en cuanto a su distribución y diseño espacial, es en los revestimientos de pisos y paredes donde esta lógica se invierte. Debido a la gran variedad de modelos y patrones disponibles en el mercado, los revestimientos cerámicos y de porcelanato suelen utilizarse para aportar calidad e identidad al espacio. Al mismo tiempo, el fácil acceso a estos materiales y su sencilla instalación terminan por condicionar nuestras elecciones, lo que dificulta pensar en otras alternativas de acabado para estas áreas.
A pesar de que los revestimientos cerámicos y de porcelanato se adaptan perfectamente a los requisitos técnicos de los baños, es posible pensar en otros acabados que aporten diferentes cualidades a estas áreas. Materiales como el ladrillo, la tierra y la madera pueden brindar texturas y colores diferentes que aportan mayor calidez al espacio, mientras que los mosaicos hidráulicos y los revoques pigmentados aportan color y diversidad. Otros materiales aún más inesperados, como el espejo, se convierten en un elemento casi lúdico.










