
Los tiempos difíciles unen a las personas. En los últimos años, hemos sido testigos de cómo el trabajo colectivo puede convertirse en un motor para ayudar a quienes se ven afectados por catástrofes naturales o provocadas por el ser humano. Tras un desastre o un desplazamiento, contar con un entorno físico seguro suele ser fundamental. Por ello, la coordinación se convierte en un factor clave para brindar asistencia a las personas en momentos de necesidad.
Los y las profesionales de la arquitectura, en su rol de "especialistas en refugios", desempeñan un papel fundamental en la creación de entornos seguros y adecuados, ya sean viviendas individuales, edificios públicos, escuelas o campamentos de emergencia. Sin embargo, como señala el arquitecto Diébédo Francis Kéré: "Cuando no tienes nada y quieres convencer a tu comunidad de que crea en una idea, puede que todos comiencen a trabajar contigo, pero debes seguir luchando para convencerlos".






























