
El PVC, como se denomina al material sintético policloruro de vinilo, es uno de los plásticos más producidos del mundo, alcanzando los 40 millones de toneladas al año. Su aplicación es muy variada y en la construcción ha encontrado distintos campos, sirviendo tanto de insumo para infraestructura como para acabados.
Este material ha tenido un buen desempeño en el mercado, convirtiéndose en una alternativa para uno de los elementos más costosos de una construcción: las carpinterías. Estas se fabrican con PVC rígido, son resistentes y de fácil mantenimiento, y a largo plazo pueden resultar más económicas que las opciones de aluminio o madera. Se trata de un material relativamente joven en la cadena productiva de la construcción, pero sus ventajas han conquistado a la indústria y su uso es cada vez más frecuente.







