
El arquitecto Cino Zucchi (n. 1955) creció y ejerce en Milán, Italia. Se formó en el MIT en Cambridge y en el Politecnico di Milano, pero afirma ser en gran parte autodidacta, aunque influenciado por compatriotas suyos como Aldo Rossi y Manfredo Tafuri. Es reconocido internacionalmente por diversos proyectos en toda Europa. Muchos de ellos son complejos residenciales a la vez abstractos y contextuales en Italia, sobre todo en Milán, Bolonia, Parma, Rávena y, muy especialmente, en Venecia. El edificio residencial D de Zucchi, en la Giudecca, atrajo la atención y los elogios internacionales tras su finalización en 2003. Conocí a Cino Zucchi el año pasado durante la Bienal de Arquitectura de Venecia; aquel encuentro dio pie a una extensa entrevista que mantuvimos recientemente a través de Zoom entre Nueva York y el estudio del arquitecto en Milán, un espacio inundado de sol y repleto de libros.
Conversamos sobre el simbolismo detrás de colocar árboles en rascacielos, las razones por las que edificios mediocres pueden pasar por "buenos", su preferencia por la interpretación y la manipulación frente a la invención, la necesidad de encontrar un lenguaje adecuado para cada nueva ocasión, su fascinación por la llamada "ingeniería inversa", la necesidad de edificios silenciosos y sus reflexiones sobre la arquitectura italiana contemporánea. A continuación, presentamos un extracto editado de nuestra conversación.













