
Aunque se trata de prácticas relacionadas, el paisajismo y la jardinería son disciplinas distintas que trabajan con elementos naturales y vivos en el entorno construido. A continuación, analizamos el campo de acción de cada una de ellas.
Cuando pensamos en el entorno construido, son muchos los elementos que contribuyen a configurar un espacio de calidad: las paredes y los pisos con su materialidad y acabados, las aberturas con sus dimensiones y ubicaciones, la altura interior y el tipo de cubierta, además de muchos otros detalles que, en conjunto, generan sensaciones que estimulan todos nuestros sentidos. Corresponde al diseño arquitectónico comprender cómo integrar y conjugar estos elementos para lograr un ambiente de calidad. Por su parte, el diseño paisajístico incorpora a la edificación plantas, objetos, accesorios y mobiliario que también forman parte del proyecto final, con el fin de mejorar la experiencia de las personas usuarias y garantizar la armonía entre el ser humano y la naturaleza.




