
La relación entre arquitectura y estructura ha sido ampliamente discutida e investigada, y es constantemente revisitada por los/las arquitectos/as ante cada nuevo proyecto. Al igual que las instalaciones hidráulicas y eléctricas, el sistema estructural es una de las disciplinas que componen una edificación. Sin embargo, es uno de los componentes que más impactan en el resultado arquitectónico, ya que tiene una relación directa con la configuración del espacio y la materialidad elegida. Dominar el diseño estructural y comprender la mejor manera de incorporarlo al proyecto arquitectónico brinda mayor autonomía a los/las arquitectos/as y amplía el abanico de soluciones de diseño.
La elección del sistema estructural y la forma en que se incorporará a la arquitectura es uno de los factores más determinantes en un proyecto. Por un lado, se puede optar por absorber los elementos estructurales, camuflándolos en la arquitectura y haciéndolos imperceptibles en el conjunto. Por el otro, es posible poner en evidencia el sistema estructural, convirtiéndolo en un elemento protagónico del diseño, ya sea por su lógica constructiva, por su materialidad o incluso elevándolo a una condición casi escultórica.
















