Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura

20:54
20:54

En una época tan obsesionada con el cuidado de la piel y las apariencias, pocos/as arquitectos/as se interesan realmente por los intestinos de nuestros edificios. Con una práctica arraigada en la conciencia contextual y el pragmatismo técnico, sensible a las necesidades de las personas a las que sirve y a las limitaciones de recursos, la arquitecta marroquí Aziza Chaouni se enfoca en los sistemas ocultos que permiten que la arquitectura exista. Durante las últimas dos décadas, ha trabajado en proyectos en diversas geografías, particularmente en la región del Sáhara, colaborando activamente con sus comunidades y su patrimonio.

Actualmente al frente del Laboratorio Sur-Norte (SoNo) para la Construcción Sostenible y la Conservación en la EPFL de Lausana (Suiza), Chaouni aporta al ámbito académico su experiencia arquitectónica en el desarrollo de proyectos bajo restricciones severas, abogando por una colaboración recíproca entre el Sur Global y el Norte Global. ArchDaily tuvo la oportunidad de conversar con Aziza sobre su experiencia en África y cómo esta puede fomentar formas más sostenibles de diseñar edificios para el futuro de nuestras ciudades.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 2 de 30Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 3 de 30Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 4 de 30Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 5 de 30Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Más Imágenes+ 25

Sosteniendo que los/las arquitectos/as suelen trabajar con los recursos de que disponen, se rehúsa a centrarse en edificios singulares y, en su lugar, redirige sus esfuerzos hacia un cambio estructural y escalable dentro de la práctica arquitectónica. En esta entrevista, Aziza reflexiona sobre la participación comunitaria, la innovación material, el patrimonio africano y cómo estos temas convergen en SoNo.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 16 de 30
Rehabilitación de la Biblioteca de Al-Qarawiyyin. Imagen © Aziza Chaouni Projects

Romullo Baratto (ArchDaily): Su trabajo parece arraigarse en un territorio compartido entre la participación comunitaria, la sensibilidad contextual, las prácticas tradicionales, la conservación del patrimonio y el pragmatismo técnico. ¿Cómo llegó a esta postura?

Aziza Chaouni: Quise ser arquitecta desde muy joven, en gran parte porque tenía una tía que ejercía la profesión. Solía acompañarla a visitar las obras y me fascinaba el proceso: cómo algo imaginado a través de dibujos podía convertirse finalmente en un espacio por el que se podía caminar y habitar.

Al mismo tiempo, mi padre insistía mucho en que fuera ingeniera. Lo escuché, pero también sabía que tarde o temprano encontraría el camino de regreso a la arquitectura. Por eso opté por estudiar ingeniería estructural, pensando que me daría una comprensión más profunda de las estructuras; y así fue. Esa formación se convirtió en una base muy sólida para todo lo que vino después.

Siempre me ha fascinado lo que me gusta llamar los "intestinos" de los edificios: los sistemas que suelen quedar ocultos o dejarse por completo en manos de ingenieros/as. Energía, agua, residuos, estructura: a menudo estos elementos se dan por sentados, pero desde el principio me interesó profundamente comprender cómo funcionan y cómo podrían integrarse en el diseño arquitectónico.

Debido a esta formación, nunca vi una separación estricta entre la técnica, los sistemas constructivos o incluso la innovación de materiales. Me movía, y me sigue moviendo, la curiosidad: ¿por qué las cosas funcionan como lo hacen y por qué aceptamos ciertas soluciones como inevitables?

Más adelante, mi interés por trabajar en estrecha colaboración con la gente surgió de manera muy natural. Nació al ser testigo, una y otra vez, de cómo fracasaban a fin de cuentas muchos proyectos célebres en el Sur Global. Eran edificios galardonados, ampliamente publicados y fotografiados de forma hermosa, que sin embargo presentaban problemas una vez en funcionamiento.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 27 de 30
Exposición de artesanía. Imagen © Aziza Chaouni Projects

Mientras estudiaba en Harvard, recibí una beca de viaje que me permitió pasar un período prolongado realizando investigación de campo. Decidí hacer algo que, incluso en ese momento, parecía bastante extremo: cruzar el Sáhara sola y conocer los proyectos de primera mano. Esto ocurrió entre 2005 y 2006. Pasé casi un año viajando, visitando, relevando, fotografiendo, midiendo y documentando estas obras.

Lo que más me impactó durante ese viaje fue la generosidad de las personas que vivían en condiciones extremadamente difíciles. En el Sáhara, sin agua ni electricidad, completamente desconectados de la red, la gente era extraordinariamente hospitalaria. Esta experiencia me cambió radicalmente. Redefinió mi comprensión de la arquitectura, de la autonomía, de la sostenibilidad y de lo que realmente significa el "desarrollo" cuando se proyecta desde el Norte Global hacia estos contextos.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 19 de 30
Plan maestro de ecoturismo de Abaynou. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: El portafolio de su oficina muestra una amplia gama de proyectos que abarcan diferentes escalas. Me gustaría que nos hablara de los planes maestros, específicamente de aquellos concebidos bajo la idea del ecoturismo, y su relación con los paisajes.

AC: Mi involucramiento con la planificación maestra comenzó realmente durante mi estancia en Harvard. Bajo la supervisión de Hashim Sarkis, mi tesis se centró en un plan maestro para el río que atraviesa la antigua ciudad de Fez, en Marruecos, y lo que empezó como un proyecto académico chocó rápidamente con la realidad. Se lo presenté al alcalde y, como tenía formación en ingeniería, empecé a colaborar con la ciudad en temas de infraestructura, sobre todo de alcantarillado. Ese encuentro moldeó mi comprensión de cómo opera realmente la planificación.

Tras mi investigación de campo por el Sáhara, continué trabajando en paisajes frágiles, en particular a través del Programa Aga Khan de Harvard, enfocándome en el ecoturismo en entornos áridos. Estudié proyectos en todo Marruecos y fuera de sus fronteras, analizando de cerca lo que funcionaba y lo que no. Muchos planes maestros se quedaban en hermosos planos dibujados que nunca se ejecutaban. Esa brecha entre la visión y la realidad se volvió central en mi trabajo.

Un punto de inflexión clave fue el proyecto Abaynou. Lo que empezó como una solicitud para nuevas instalaciones de baño se convirtió en un plan maestro integral y participativo que abordaba los sistemas hídricos, la agricultura, el riesgo climático y el uso social del paisaje. El objetivo nunca fue producir un documento para archivar en un estante, sino anclar el plan en proyectos concretos y por etapas. Lo que hace que Abaynou sea realmente significativo para mí es que está pasando a la fase de construcción. En ese instante, el plan maestro deja de ser una abstracción y pasa a formar parte de la realidad vivida.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 25 de 30
Taller "Diseña la escuela de tus sueños" en Sierra Leona. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: Hablando de transformar la realidad de las personas, usted llevó a cabo un proceso participativo en Sierra Leona con estudiantes de preescolar. ¿Podría hablarnos de esta experiencia?

AC: Sí, ese proyecto se terminó hace algún tiempo, pero sigue siendo una de las experiencias más significativas que he tenido. Comenzó cuando un amigo cercano fue nombrado ministro de Educación en Sierra Leona, en un momento en que el país aún se recuperaba de la guerra civil y enfrentaba una grave falta de infraestructura educativa. Me dijo: "Necesito construir 200 escuelas muy rápido y no sé cómo hacerlo".

Desde el principio hubo fuertes limitaciones. Las escuelas se basaban en módulos prefabricados ya definidos mediante una subvención de desarrollo internacional, por lo que la libertad arquitectónica era limitada. Expliqué que, antes de proponer cualquier ajuste de diseño, necesitaba entender bien el contexto: el clima, las rutinas diarias y, sobre todo, cómo experimentaban realmente estos espacios los/las estudiantes y docentes. No quería hacer suposiciones a la distancia.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 24 de 30
Taller "Diseña la escuela de tus sueños" en Sierra Leona. Imagen © Aziza Chaouni Projects

Desarrollamos un juego participativo sencillo que permitía a los niños y niñas imaginar su escuela ideal utilizando elementos tomados de su propia realidad: aulas, puntos de agua, baños y zonas exteriores sombreadas. El ejercicio fue intencionadamente táctil y con los pies en la tierra, no abstracto ni aspiracional de una manera que ignorara las condiciones locales.

A fin de cuentas, el proyecto funcionó como una consultoría que ayudó a perfeccionar la organización espacial, el confort y los servicios básicos de las 200 escuelas que se iban a construir. Sin embargo, para mí, el aspecto más importante fue el proceso en sí. Reforzó la idea de que, incluso bajo fuertes restricciones, es posible una participación significativa, y que escuchar atentamente a los niños y niñas, a los/las docentes y a las comunidades puede mejorar radicalmente la forma en que la arquitectura responde a las necesidades reales.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 23 de 30
Taller "Diseña la escuela de tus sueños" en Sierra Leona. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: ¿Entonces su participación se centró más en la fase de diseño y consultoría que en la de construcción?

AC: Exacto. El proceso de construcción ya estaba predeterminado por la estructura de financiamiento. Para evitar el desvío de fondos, las escuelas se entregaron como módulos prefabricados estandarizados, casi como contenedores. Mi papel consistió en trabajar dentro de esas limitaciones y mejorar lo que aún se podía mejorar: el aislamiento, la orientación en el terreno, los espacios exteriores, el acceso al agua y el saneamiento.

Los presupuestos eran sumamente limitados, así que todo se reducía a las prioridades. Personalmente, considero que estas limitaciones son estimulantes. Obligan a tener cierta claridad. En muchos contextos africanos, sencillamente no se puede hacer todo, por lo que la pregunta se vuelve muy directa: si tienes muy poco, ¿dónde lo inviertes para lograr el impacto más significativo en el aprendizaje de los niños y niñas?

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 29 de 30
Proyecto en Meknes, Marruecos. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: Actualmente dirige el SoNo Lab (Laboratorio Sur-Norte para la Construcción Sostenible y la Conservación) en la EPFL, el cual reúne muchos de estos intereses a través de procesos que van desde el diseño hasta el ensayo y la implementación. ¿Podría hablarnos más sobre el laboratorio y sus objetivos principales?

AC: SoNo Lab surgió realmente de un encuentro muy concreto. Al llegar a la EPFL, conocí a Karen Scrivener, una científica de materiales que inventó el LC3, un cemento de bajas emisiones que produce cerca de un 40% menos de CO₂ que las alternativas convencionales. Conocerla supuso un verdadero punto de inflexión para mí.

Antes de eso, mi trabajo se centraba con fuerza en la reutilización adaptativa, la construcción con tierra y soluciones de baja tecnología y base biológica. No obstante, mis experiencias previas ya habían dejado algo en claro: para 2050, el mayor crecimiento de la construcción se dará en África. No en China, ni en la India: en África. Y cerca del 70% de esa construcción es autoconstruida, utilizando el material más barato disponible, que es el cemento. La construcción con tierra, a pesar de toda la atención que recibe, sigue siendo muy marginal.

La realidad es que la gente está construyendo con bloques de concreto, a menudo en condiciones inseguras. Como arquitectos/as, podemos seguir diseñando proyectos hermosos y galardonados, pero sobre el terreno, la mayoría de la gente construye por su cuenta. Y de ahí provendrá una parte enorme de las futuras emisiones de CO₂.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 7 de 30
Casa sismorresistente de ladrillos de tierra. Imagen © Aziza Chaouni Projects

Por supuesto, debemos seguir trabajando con materiales de origen biológico y con la construcción con tierra. Sin embargo, la industria no cambiará con la suficiente rapidez en comparación con la velocidad a la que ya se está construyendo. De modo que, si se quieren reducir las emisiones a gran escala, también hay que trabajar con el cemento. Ahí es donde el LC3 adquiere importancia. Cuesta casi lo mismo, utiliza las mismas fábricas de cemento y solo modifica la mezcla. Aun así, el impacto es enorme: cerca de un 40% menos de contaminación en su producción. A la escala del continente africano, eso es descomunal.

Lo que me interesa ahora es cómo diseñar sistemas que trabajen con estos materiales de forma más inteligente: utilizando menos material, mejorando la seguridad, acelerando la construcción y haciendo que los edificios sean más resilientes. 

Los/las arquitectos/as trabajan con los materiales disponibles, de modo que la verdadera pregunta es: ¿queremos un edificio singular que sea fotografiado con belleza o queremos cambiar las prácticas a gran escala? Esto es lo que hace posible SoNo Lab. 

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 18 de 30
Ladrillos en construcción. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: Resulta mucho más seductor recurrir a "materiales héroes", pero estos no necesariamente transforman el proceso en su conjunto.

AC: Y a menudo la gente no quiere vivir en un edificio de tierra. Por eso desarrollé ladrillos entrelazados, casi como Lego, porque la tierra puede figurar entre los sistemas más seguros y rápidos para contextos sísmicos. Pero muchas personas me decían: No queremos vivir en una casa de tierra. Una casa de ladrillo parece más moderna.

RB: Se refiere al prototipo antisísmico, ¿verdad? ¿Podría vincular este proyecto con el trabajo que desarrolla actualmente en SoNo?

AC: El prototipo antisísmico es anterior y, en cierta medida, fundamenta muchas de las cosas que desarrollamos en SoNo. Diseñamos una propuesta utilizando una mezcla llamada Dura-Brick, con un 5% de cemento y un 95% de tierra. Esto fue importante porque nos permitió trabajar con tierra y, al mismo tiempo, responder a las expectativas locales en materia de durabilidad y seguridad. El objetivo era la rapidez y la facilidad de construcción, por lo que propusimos un sistema de encastre sin mortero y una cubierta abovedada de ladrillo. Inicialmente, el gobierno lo planteó como un prototipo de reconstrucción, lo que otorgó al proyecto cierta visibilidad y urgencia. A raíz de esta experiencia, mi propia postura también evolucionó. Si se quiere reducir la huella de carbono aún más, es necesario desarrollar bloques que utilicen menos concreto, que sean estructurales, seguros y fáciles de armar.

Inicié mi carrera como una arquitecta muy purista, trabajando casi exclusivamente con piedra, tierra y materiales naturales, y viendo al concreto como el enemigo. Sin embargo, la experiencia me enseñó que debemos trabajar en dos vías paralelas. Una de ellas asume la realidad tal como es e intenta reducir su impacto. La otra sigue impulsando sistemas alternativos y un cambio cultural. Ambas tienen que coexistir.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 11 de 30
Rehabilitación de la estación de aguas termales de Sidi Harazem. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: Desviando un poco la conversación de los materiales a los edificios existentes, uno de los talleres de SoNo se enfoca específicamente en la documentación y reutilización del patrimonio, lo cual considero hoy en día como uno de los enfoques más adecuados.

AC: Absolutamente. Para mí, esto se hizo muy evidente en África, sobre todo al abordar el patrimonio poscolonial. En muchas ciudades coexisten poblaciones numerosas de bajos ingresos y necesidades urgentes de infraestructura —escuelas, hospitales, centros comunitarios— con la falta de suelo disponible y un presupuesto público muy limitado. Al mismo tiempo, se cuenta con estos edificios de las décadas de 1960 y 1970 que, a menudo, fueron construidos con estándares sumamente elevados.

En Marruecos, Senegal, Burkina Faso y otros lugares, estos edificios se diseñaron antes de que existiera el aire acondicionado. Todo era pasivo: la ventilación, el sombreado, la masa térmica. Son construcciones increíblemente inteligentes. Así, la conclusión me resultó bastante obvia: se necesita infraestructura y ya se dispone de estos edificios.

Con mucha frecuencia están abandonados, se les ve como "monstruos" o simplemente se les deja sin uso porque resulta demasiado caro demolerlos. No obstante, forman parte del patrimonio de la independencia. A menudo se los descarta por considerarlos "extranjeros" o no verdaderamente locales, pero en realidad muchos de ellos incorporarían elementos vernáculos, inteligencia climática y conocimientos de construcción locales. Cuentan una historia importante sobre un momento de optimismo, ambición y construcción nacional.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 17 de 30
Rehabilitación del Palacio Real de Meknes. Imagen © Aziza Chaouni Projects

A través de colaboraciones con la Fundación Getty y el World Monuments Fund, llevo varios años trabajando en la rehabilitación del patrimonio moderno. Finalmente se van a publicar dos libros, uno sobre la Maison du Peuple en Burkina Faso y otro sobre Sidi Harazem en Marruecos, los cuales documentan tanto los edificios en sí como los procesos en torno a su conservación.

Lo que resultó crucial en estos proyectos, y que estamos implementando en SoNo, fue la dimensión participativa. Trabajamos en estrecha colaboración con funcionarios públicos que, en un principio, querían demoler estos edificios. Sin embargo, al reunirse con expertos/as internacionales, visitar sitios comparables en el extranjero y empezar a ver estas obras bajo otra óptica, su actitud cambió. Esa transformación en la percepción fue tan importante como cualquier intervención física.

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 13 de 30
Plan maestro de conservación de Sidi Harazem. Imagen © Aziza Chaouni Projects

RB: Antes de SoNo, ya contaba con una experiencia muy sólida con las Termas de Sidi Harazem, ¿no es así?

AC: Sí. Crecí yendo a Sidi Harazem con mi abuela. Ella creía que el agua curaba su reumatismo. Para mí, de niña, el complejo se sentía casi irreal, como algo salido de Star Wars. 

Cuando el proyecto comenzó años después, supe desde el principio que debía ser colaborativo, no solo en lo técnico sino también en lo político. La intención inicial del gobierno era convertir Sidi Harazem en un hotel de cinco estrellas. Sin embargo, históricamente, este lugar siempre había sido utilizado por personas de recursos muy limitados. Era un destino popular y accesible, profundamente arraigado en las prácticas sociales y culturales.

Convencer a las autoridades del valor arquitectónico del complejo no fue fácil, especialmente por el doble estigma que cargaba: el brutalismo y la historia colonial. Jean-François Zevaco, el arquitecto encargado, era francés y, a pesar de que Sidi Harazem fue uno de los mayores proyectos de esparcimiento encargados por el gobierno marroquí tras la independencia, se seguía percibiendo como algo "extranjero".

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 14 de 30
Plan maestro de conservación de Sidi Harazem. Imagen © Aziza Chaouni Projects

Desde 2018 en adelante, trabajamos de manera constante en la investigación y preparación. Entonces llegó el COVID. Por azar, me encontraba en Marruecos cuando se cerraron las fronteras y yo tenía las llaves de todo el complejo. Le pregunté al gobierno si podía activar temporalmente el espacio para que no permaneciera abandonado.

Fue entonces cuando todo cambió. Empezamos a organizar eventos —residencias artísticas, performances, conciertos— e invitamos a jóvenes marroquíes, muchos de los cuales nunca habían oído hablar de este patrimonio, a vincularse con el sitio a través de la cultura. Un rapero se presentó en la piscina. Una coreógrafa montó una pieza dentro del complejo. Estas activaciones culturales crearon una conexión emocional inmediata. La gente empezó a interesarse.

Demostramos que un edificio ni siquiera necesita estar restaurado para tener vida. Al abrir el espacio, organizar eventos públicos e invitar a las comunidades, incluidos los jóvenes de asentamientos informales, lo convertimos en un terreno cultural compartido. Creció a una velocidad increíble.

RB: Es revitalizante ver cómo el patrimonio recupera la vida de esta manera, a través del uso y la experiencia.

AC: Al principio, jamás imaginé que la activación ocurriría de esta forma. Creía que la restauración debía ser lo primero. El COVID nos obligó a replantearnos todo.

Hoy en día, trabajo con la mentalidad de que, incluso si un edificio fuera demolido, el conocimiento y la conciencia sobrevivirían. En Sidi Harazem, capacitamos a mujeres locales y estudiantes para guiar recorridos arquitectónicos. Ahora la gente sabe quién fue Zevaco. Entienden el brutalismo. Están orgullosos de este lugar.

RB: Supongo que no se puede pedir mucho más cuando se trabaja en arquitectura. 

AC: ¿Verdad? Si algo me pasara mañana, la comunidad protegería ese edificio. Y ese sentido de apropiación colectiva es, en última instancia, la forma más poderosa de preservación. Para mí, esa es una verdadera victoria. 

Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura - Imagen 28 de 30
Fachada Mokri. Imagen © Aziza Chaouni Projects

Este artículo es parte del Tema de ArchDaily: Reescribir el patrimonio: cómo la arquitectura de hoy moldea la memoria del mañana. Cada mes exploramos un tema a fondo a través de artículos, entrevistas, noticias y proyectos arquitectónicos. Te invitamos a conocer más sobre nuestros Temas de ArchDaily. Y, como siempre, en ArchDaily valoramos las contribuciones de nuestros lectores y lectoras; si deseas presentar un artículo o un proyecto, contáctanos.

Este artículo fue escrito por . La traducción fue realizada mediante IA.

Califica esta traducción

Gracias por tu feedback.

Galería de Imágenes

Ver todoMostrar menos
Sobre este autor/a
Cita: Romullo Baratto. "Los intestinos de un edificio: Aziza Chaouni sobre los sistemas y recursos de la arquitectura" [Intestines of a Building: Aziza Chaouni on Architecture’s Systems and Resources] 01 mar 2026. ArchDaily en Español. Accedido el . <https://www.archdaily.cl/es/1093428/los-intestinos-de-un-edificio-aziza-chaouni-sobre-los-sistemas-y-recursos-de-la-arquitectura> ISSN 0719-8914

Más entrevistas en nuestroCanal de YouTube

Has seguido tu primera cuenta!

¿Sabías?

¡Ahora recibirás actualizaciones de las cuentas a las que sigas! Sigue a tus autores, oficinas, usuarios favoritos y personaliza tu stream.