
El Laboratorio Urbano de ONU-Habitat ha publicado “My Neighborhood” (Mi barrio), una publicación que ofrece una lista de verificación de principios de diseño urbano destinados a crear ciudades más sostenibles y resilientes. A través de acciones aplicables a escala de barrio, la guía busca presentar un enfoque integrado que responda a sectores clave como el transporte, las iniciativas urbanas locales, la vivienda, los espacios públicos y los servicios públicos, entre otros.

La publicación de ONU-Habitat se divide en cinco temas, cada uno de los cuales destaca aspectos deseables de la vida urbana: Ciudad Compacta, Ciudad Conectada, Ciudad Inclusiva, Ciudad Vibrante y Ciudad Resiliente. Ofrece principios prácticos para ayudar a que los actores urbanos clave colaboren y diseñen soluciones a escala local. El objetivo final de la publicación es contribuir a la creación de buenos barrios, entendidos como aquellas zonas que proporcionan un entorno propicio para mejorar la calidad de vida de todas las personas. La escala de barrio garantiza el máximo impacto de estas estrategias, sin perder de vista los sistemas de escala urbana que influyen en el entorno vecinal.

En conjunto, estos capítulos abarcan una diversidad de indicadores espaciales como la forma, la proximidad de distribución, la diversidad, la intensidad y la conectividad. En lugar de adoptar un enfoque lineal que divida los temas en categorías estancas, el manual busca conectar las dimensiones espaciales de los barrios, las calles, los espacios abiertos y las unidades de edificación, destacando cómo estas características deseables funcionan en todas las escalas y dependen unas de otras.
La guía está pensada para ser utilizada como un banco común de principios, ofreciendo además una matriz digital interactiva que sirve de base para el diálogo. Está dirigida a profesionales de la planificación y el diseño urbano, especialistas del sector, agrupaciones de la sociedad civil, la academia, representantes de gobierno y ONG. Puede emplearse para poner en marcha iniciativas interdisciplinarias que involucren a grupos comunitarios y fomenten la rendición de cuentas de todas las partes involucradas.

Otras iniciativas similares buscan apoyar a líderes de la comunidad que trabajan para crear espacios más equilibrados, inclusivos y resilientes, mediante diversos programas orientados a reconsiderar el diseño vial adecuado, crear nuevos modelos de vivienda colectiva o repensar los espacios públicos para acoger a sectores de la población habitualmente desatendidos. Asimismo, en colaboración con la Asociación Nacional de Servicios de Salud, Heatherwick Studio ha lanzado la iniciativa “Health Street”, una guía para replantear los entornos clínicos tradicionales y reimaginar el bienestar y los aspectos de salud integral en la vida urbana. Por otra parte, entre las tácticas más subversivas para proteger a las comunidades locales se encuentran expresiones disruptivas de arte público como el grafiti callejero y la protección de espacios destinados a la protesta.


Este artículo fue escrito por Maria-Cristina Florian. La traducción fue realizada mediante IA.







