
Las ciudades son más cálidas que las zonas circundantes debido a un fenómeno climático conocido como isla de calor urbana (ICU). Si bien la comunidad científica lleva décadas estudiando este efecto, recientemente ha salido a la luz nueva información que señala que la forma en que organizamos nuestras ciudades es un factor clave en el aumento de las temperaturas. Estos resultados podrían ayudar a quienes se dedican a la planificación urbana a construir mejores ciudades en el futuro.

