
El año pasado, gracias a un reportaje fotográfico que apareció en el New York Magazine realizado por el fotógrafo de arquitectura Iwan Baan, el mundo se dio cuenta de un dramático contexto urbano en Caracas, Venezuela, como resultado de la falta de viviendas disponibles: La Torre de David. Construida como sede del Grupo Confinanzas durante el auge económico de los años 90, quedó inconclusa cuando la empresa se declaró en quiebra en 1994, el edificio se sitúa en un turbio vacío legal en el que se pone en tela de juicio su propiedad. Desde el año 2000, la torre ha sufrido el saqueo y la decadencia, culminando con la ocupación de la torre por más de 2.500 personas en 2007.
Durante más de un año, Urban-Think Tank estudió cómo funcionaba la ocupación de esta torre de uso mixto, con apartamentos improvisados, tiendas e incluso un gimnasio en la terraza. La comunidad opera bajo las estrictas reglas impuestas por los inquilinos informales, quienes han sido acusados por muchos venezolanos de no ser más que delincuentes.
Invitado por el curador Justin McGuirk, Urban-Think Tank recreó ‘Gran Horizonte’, un restaurante en la Torre de David, en el Arsenale de la Bienal de Venecia. El restaurante sirve la misma comida tradicional que el original, mientras que las fotos de Iwan Baan revela el día a día de los inquilinos, sumergiendo a los visitantes en la torre.
























